Guion para comentar un texto (Esto no es una peli de terror)

Ya sois unos cuantos los que demandabais el comentario de un texto resuelto por mí. Pues bien, os lo traigo. Y además, guionizado, para que podáis seguir los pasos que yo he ido dando en su elaboración.

Esta guía no pretende ser la solución definitiva a la cuestión del comentario de texto pero igual os sirve para calmar un poco los nervios. Porque es cierto que aprender filosofía conlleva determinadas actividades que si no se entienden bien, pueden convertirse en auténticas pesadillas. Eso explica el terror con el que algunos afrontan esta actividad que no resulta nada traumática en sí misma, una vez que se conoce su verdadera naturaleza.

En este punto, no puedo dejar de recomendaros que os mireis los consejos que podéis encontrar en Webdianoia. Y ya que estáis allí, echadle un vistazo a su web, porque después váis a querer estar dándole gracias hasta el final de vuestros días.

No obstante, os dejo mis propios consejos:

1 Una clara detección de ideas, pricipal/es y/o sencundaria/s: recordad que este punto es clave para enlazar con el segundo punto. No olvidéis lo importante que son las definiciones, que podríais situar aquí. Hay que dedicarle un espacio significativo en el conjunto del comentario.

2 Una breve introducción al pensamiento del autor: recordad siempre que en mis apuntes hay un apartado denominado VISIÓN DE CONJUNTO, y en él podéis encontrar ideas que os ayuden a desarrollar este apartado. Algún dato biográfico es relevante pero no podemos limitarnos solo a esto. En realidad este apartado debe mostrar vuestra capacidad de síntesis sobre el pensamiento del autor, es decir, que en él deberían aparecer de alguna manera las principales ideas del mismo, el contexto del que surgen, etc. Determinados datos biográficos son útiles, sobre todo si tienen que ver con el texto, es decir, si nos sirven para aclarar el significado de alguna idea contenida en el texto.

3 Una conexión lógica entre las ideas del texto y las del autor: ya sabéis, este es el grueso del comentario, y en él es donde debemos demostrar que conocemos el sentido de las ideas del texto en cuestión y que tenemos la destreza suficiente para ponerlas en relación con el resto de ideas del pensamiento en general del autor. El mejor indicativo de que se ha leido y comprendido el texto es hacer referencias directas al mismo.

Conclusiones y/o refutaciones: es una manera de cerrar el círculo. Debería ser el apartado que demostrase una mayor dosis de personalidad, es decir, que lo bueno es que las conclusiones sean vuestras; no que reflejéis las conclusiones del autor y las hagáis pasar por las vuestras. Aquí siempre me preguntáis: ¿Y si el autor o el texto no me genera ninguna idea? Bien, para este tipo de extraños casos os debería poner en contacto con Iker Jiménez, pero como no sabemos si nos va a contestar a tiempo, os recomiendo la vía de la refutación, es decir, una “crítica” de los supuestos defendidos por el autor, para lo que podría recurrir a mis propias ideas o a las de otros filósofos que han criticado al autor en cuestión.
Mucho cuidado con veniros muy arriba en este punto. Tampoco se trata de haceros pasar por expertos en la materia; siempre se puede hacer una refutación de sus ideas acompañándolo de una buena dosis de humildad. Y tampoco os olvidéis del texto que estáis comentando. Referencias directas al mismo pueden mejorar mucho este apartado.

Como el tema que tenemos entre manos es la filosofía de Agustín de Hipona, es a él a quien comentaremos. En concreto, el fragmento de “Las Confesiones” que estamos analizando en clase.

Tened siempre presente que este es “mi comentario”. Solo mío. Así que responde únicamente a la relación que “yo mismo” he establecido con el texto tras su lectura. En ningún caso está garantizado que esta sea la forma más idónea de comentar este texto, sino que es solo “mi comentario”. Así de personal debe ser que no has de extrañarte si piensas que no es un comentario acertado. Eso te puede dar una idea de lo subjetivo que es este asunto. Si ese es tu caso, no te convence y quieres aportar algo diferente, te animo a que compartas el tuyo. Un montón de seres humanos comentando lo que otro montón de seres humanos han escrito sobre lo que otros pensaban y escribían; eso es en definitiva en lo que consiste la Historia de la Filosofía. Así que sacúdete ese miedo y atrévete a comentar.